jueves, 30 de mayo de 2019

UNIDAD 2 DEL MOOC "NEUROEDUCACIÓN: EMOCIÓN, MEMORIA Y APRENDIZAJE"


COMUNICACIÓN AFECTIVA Y LA CONFIRMACIÓN DEL PROFESOR

En la segunda unidad del MOOC “Neuroeducación: emoción, memoria y aprendizaje” nos centramos en el discurso docente y en los modos de interactuación con el alumnado. El objetivo de este módulo es establecer un conjunto de estrategias para la integración de un modelo de comunicación afectiva en el aula. Desde la perspectiva que nos ofrecen los últimos estudios neurocientíficos, es evidente que establecer un ambiente emocionalmente positivo optimiza el trabajo, pues como dice Schumann (1997),“el lado afectivo del aprendizaje es la interacción crítica entre cómo nos sentimos, actuamos y pensamos. No hay separación de mente y emociones. Las emociones, el pensamiento y el aprendizaje están todos vinculados”. Si pensamos en la práctica diaria, ¿qué puede hacer el profesorado para que en sus clases se reduzca el estrés al mínimo, se potencie el interés por la materia al máximo y se cree un lazo de compromiso por aprender que dure todo el curso?

La labor del docente no debe limitarse a clases magistrales, elaboración de materiales y toma de decisiones, si no que tiene que ampliar su tarea como facilitador del aprendizaje. Este nuevo enfoque conlleva un mayor grado de implicación en el modo en el que el profesor se comunica con sus estudiantes, pues “la educación involucra un proceso de múltiples flujos comunicativos” (Kaplún, 1998). Para que sea eficaz y significativa, la comunicación ha de ser afectiva, es decir, en el intercambio de información entre los individuos que participan en el proceso de enseñanza y aprendizaje deben primar los mensajes de valoración positiva. Se trata de conectar con el alumnado a través de un vínculo de confianza, respeto y aceptación. Seamos conscientes de que la selección de nuestras palabras y la organización de nuestro discurso juegan un papel importante en la configuración del autoconcepto de los estudiantes y su éxito académico. En relación con esto surge el concepto de confirmación del profesor, proceso por el cual los instructores se comunican con los estudiantes reconociéndolos como individuos valiosos y significativos (Ellis, 2000). Esto conlleva comportamientos tales como demostrar interés por el aprendizaje de los estudiantes, utilizar un estilo de enseñanza interactiva en el que se van variando técnicas que ayudan a la comprensión del material del curso o creer en sus posibilidades y confirmarles que pueden hacerlo bien. Este tipo de conductas no están restringidas a los mensajes orales, si no que deben ir acompañadas de un lenguaje no verbal que ratifique lo que se está diciendo. Los componentes de la comunicación no verbal son el paralenguaje (aspecto fónico de la voz), la proxémica (relación espacial) y la kinesia (postura, movimientos, gestos y apariencia). En la siguiente infografía ilustro con algunos consejos cómo lograr una comunicación afectiva en el aula:


Bibliografía

Ellis, K. (2000). Perceived teacher confirmation. The development and validation of an instrument and two studies of the relationship to cognitive and affective learning. Human Communication Research, 26(2), 264-291.

Kaplún, M. (1998). Procesos educativos y canales de comunicación.

Schumann, J. (1997). The Neurobiology of Affect in Language. Boston: Blackwell.


jueves, 25 de abril de 2019

UNIDAD 1 DEL MOOC "NEUROEDUCACIÓN: EMOCIÓN, MEMORIA Y APRENDIZAJE"


AFECTIVIDAD PARA LA EFECTIVIDAD

No es sólo cuestión de gustos. El docente de hoy tiene la obligación de enfrentarse al reto de emocionar, sea cual sea su asignatura, guste o no guste a su alumnado. Algunos lo llevan haciendo mucho tiempo, pues es de sobra conocido que curiosidad y conocimiento van de la mano. Sin embargo, lo difícil es llevarlo a la práctica. Recurrir a las nuevas metodologías o a las TIC cambia el entorno educativo y conlleva un trabajo por competencias que prepara a los estudiantes para los desafíos de su futuro. Pero innovar en el aula no siempre significa mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. ¿De qué sirve el modelo de la clase invertida sin compromiso? ¿Te imaginas un grupo coloborativo de trabajo en el que nadie asuma su rol? ¿Es sensato emplear dinámicas del juego si se promueve más el afán por los premios que por el propio aprendizaje? En mi opinión, una enseñanza más efectiva solo es posible si va acompañada de la emoción por aprender.

Precisamente de esto es de lo que trata el nuevo MOOC del INTET, “Neuroeducación: emoción, memoria y aprendizaje”, cuyo objetivo principal es analizar qué factores nos ayudan a establecer un entorno de aprendizaje de mayor calidad a partir del trabajo emocional y afectivo. Despertar la motivación personal del alumnado no siempre ocurre, aunque se cuente con los mejores recursos y materiales. Son las emociones las que controlan la atención de los estudiantes, afectando a su ritmo de aprendizaje y, en consecuencia, a su rendimiento escolar.

Este curso nos invita a reflexionar sobre cómo generar un clima psicológico propicio para que el aula se convierta en un espacio que estimule el aprendizaje y descubrimiento.


Neurociencia, neuroeducación y emociones

La RAE define la neurociencia como “ciencia que se ocupa del sistema nervioso o de cada uno de sus diversos aspectos y funciones especializadas”. Por el contrario, para autores como Salas (2003) la neurociencia no puede ser considerada como una única ciencia, sino como la suma de diferentes disciplinas (fisiología, biología molecular, química, genética, etc.) que aporten un nuevo enfoque al estudio del cerebro y su relación con la conducta y el aprendizaje. La neuroeducación es la neurociencia aplicada a la práctica educativa. Aborda el estudio de los trastornos del aprendizaje, la relación cognitivo-emocional en los procesos de aprendizaje y el vínculo entre la temporalidad del desarrollo neural con la adquisición de conocimientos y habilidades (Pallarés, 2015). En lo referente al día a día en el aula, la neuroeducación pretende armonizar las metodologías de enseñanza de profesores con las técnicas de aprendizaje de los alumnos (Béjar, 2014).

Los docentes estamos ante un gran desafío profesional. Francisco Mora, doctor en Medicina y Neurociencias despacha, entre otras afirmaciones de similar calado, que “intentar enseñar sin conocer cómo funciona el cerebro pronto será como diseñar un guante sin nunca haber visto una mano”. Parece difícil que los profesores nos convirtamos de un día para otro en expertos entendidos en los procesos cerebrales internos. Sin embargo, podemos comenzar por asimilar que el ser humano es primeramente emocional y, seguidamente, racional. “No hay razón sin emoción”, y es por este motivo por el que debemos autoexigirnos la búsqueda de fórmulas que aviven el interés por lo que explicamos. Más aún, tenemos la obligación de reconocer las diferentes emociones que están experimentando nuestros estudiantes e incluir la empatía como base para su comprensión y manejo. Incorporar la afectividad puede hacer que consigamos una enseñanza más efectiva y significativa.

En el Diccionario de Neurociencia de Mora y Sanguinetti (2004) se define emoción como una “reacción conductual y subjetiva producida por una información proveniente del mundo externo o interno (memoria) del individuo”. A partir del sistema de codificación de acción facial de Paul Ekman (1981) se han identificado cinco expresiones universales de las emociones: la  tristeza, la alegría, la ira, el desagrado y la mezcla de miedo/sorpresa. Pero el aula es un entorno emocional en el que pueden darse muchas otras: ansiedad ante los exámenes, vergüenza a salir a la pizarra, orgullo en sus logros, envidia de un compañero, etc.

Para acabar con esta primera entrada sobre neuroeducación dejo planteado un juego realizado con Educaplay.
 


Referencias

Béjar, M. (2014). neuroeducación. Padres y Maestros/Journal of Parents and Teachers, (355), 49-53.

Ekman, P., & Oster, H. (1981). Expresiones faciales de la emoción. Estudios de psicología, 2(7), 115-144.

Mora Teruel, F., & Sanguinetti de la Torre, A. (2004). Diccionario de neurociencia. Madrid: Alianza Editorial, SA.

Pallarés Domínguez, D. (2015). Hacia una conceptualización dialógica de la neuroeducación. Ministerio de Educación.

Salas Silva, R. (2003). ¿La educación necesita realmente de la neurociencia?. Estudios pedagógicos (Valdivia), (29), 155-171.

https://www.youtube.com/watch?v=d2Fud46xFPQ


martes, 5 de marzo de 2019

TAREA 3 DE LA UNIDAD 2 DEL CURSO "ENSEÑANZA Y EVALUACIÓN DE LA COMPETENCIA MATEMÁTICA Y DE LA COMPETENCIA BÁSICA EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA"


LAS HABILIDADES DEL ESTUDIANTE STEM

La tercera y última actividad de esta Unidad nos plantea la realización de una reflexión sobre cuáles de las cuatro áreas que se vinculan con la competencia STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas son más propicias para desarrollar en los escolares cada una de las 6 habilidades que, según Morrison (2006), caracterizan a un “alumno STEM”. Tras esta reflexión deberemos elaborar una propuesta de intervención educativa que persiga el desarrollo de las competencias STEM.

Morrison nos sugiere en su artículo “Attributes of STEM educación: the students, the academy, the classroom” que los estudiantes competentes es STEM deben ser solucionadores de problemas, innovadores, inventores, autosuficientes, pensadores lógicos y tecnológicamente cultos.


Para solucionar un problema hay que ser capaz de transformar una determinada dificultad en un reto posible a través de una secuencia de pasos. Esto conlleva un proceso cognitivo en el que es indispensable la aplicación de contenidos teóricos y procedimientos para alcanzar un resultado correcto. Tanto la modelización matemática como el método científico contribuyen especialmente al desarrollo de esta habilidad, ya que junto con la creatividad racional que te proporciona el pensamiento lógico, se trabajan estrategias de resolución genéricas pero adaptables a casos concretos.

Los estudiantes innovadores, inventores y tecnológicamente cultos reconocen las necesidades del mundo actual y, a través del planteamiento de preguntas y de nuevas investigaciones, obtienen datos que les permiten diseñar una solución. Es evidente que las áreas de Tecnología e Ingeniería son las más vinculadas a estas competencias pues, por su propia definición, ambas hacen referencia al aprovechamiento práctico de teorías y técnicas científicas, ya sea para la fabricación de instrumentos, la explotación de los recursos naturales o la propia actividad industrial. 


La autosuficiencia hace referencia al emprendimiento y la confianza en uno mismo. Crecer en autonomía y motivación exige trabajar la inteligencia emocional en el aula, lo que debe hacerse desde las cuatro áreas de conocimiento STEM a través de un clima en el aula responsable en el que se fomenten actitudes de participación, colaboración y de apreciación del esfuerzo de los demás, siempre haciendo prevalecer la crítica constructiva al reproche hiriente.

Finalmente, Morrison menciona que el alumnado competente en STEM logra relacionar su propia cultura e historia con su educación o, en otras palabras, contextualiza su aprendizaje teniendo en cuenta su propio bagaje y el de la sociedad. Además, promueve y defiende la educación STEM en su entorno, pues es conocedor de la relación que existe entre las competencias STEM y las habilidades laborales actuales y futuras.

PROYECTO STEM: REACCIÓN EN CADENA CON ESTRUCTURAS Y MECANISMOS
Buscando diferentes actividades STEM para secundaria, he encontrado un trabajo fin de máster realizado por Marta Pelejero de Juan en la que presenta una buena propuesta STEM para trabajar desde la asignatura de Tecnología de 2º de ESO, y que además puede resultar interesante adaptar para otras materias, como Física y Química o Matemáticas. A continuación planteo un resumen de la misma con algunas modificaciones para cumplir con los propósitos de la tarea del curso:

Referencias
Morrison, J. S. (2006). Attributes of STEM education: The students, the academy, the classroom. TIES STEM Education Monograph Series.
Pelejero-de-Juan, M. (2018). Educación STEM, ABP y aprendizaje cooperativo en Tecnología en 2º ESO (Master's thesis).

jueves, 14 de febrero de 2019

COMPRENDIENDO EL TDAH


Como explico en una de mis anteriores publicaciones, los estudiantes que presentan un Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) son una parte significativa del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE), es decir, aquel alumnado que requiera una atención educativa diferente a la ordinaria. El docente es un agente principal en la detección del TDAH, y suele ser quien da la primera voz de alerta. Los niños y adolescentes pasan muchas horas en el colegio y eso hace que los profesores estén en una posición privilegiada para observar el comportamiento de los alumnos, así como para poder comparar la conducta y el funcionamiento cognitivo entre niños de la misma edad y avisar en caso de que exista algún indicio del problema. Sin embargo, la detección no debe ser nuestra meta. Conocer el síndrome y entender sus síntomas tiene que conducirnos hacia las posibles actuaciones que se pueden tomar en el aula para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje con este tipo de alumnado y mejorar tanto su rendimiento escolar como su autoestima.

El TDAH es un trastorno causado por una alteración neurológica (American Psychiatric Association, 2000) que afecta fundamentalmente al desarrollo de las funciones localizadas en el lóbulo frontal y, de forma más concreta, al córtex prefrontal. Estas funciones se denominan funciones ejecutivas, y son aquellas que nos permiten seleccionar un objetivo y realizar las acciones necesarias para conseguirlo. Algunas funciones ejecutivas son la inhibición, la memoria de trabajo, la regulación emocional, el control del tiempo, etc. Se inicia en la infancia y, según señalan estudios como el de Artigas-Pallarés (2013), suele estar ligado a otros procesos comorbidos: el síndrome de Tourette, el trastorno obsesivo-compulsivo, trastornos generalizados del desarrollo (espectro autista o síndrome de Asperger), trastornos del aprendizaje (discalculia, disgrafía o dislexia), trastornos de la conducta, ansiedad, depresión, etc.

El origen del TDAH se explica teniendo en cuenta tanto factores genéticos como ambientales, aunque los primeros se consideran mucho más influyentes en su desarrollo (Ramos-Quiroga, Chalita, Vidal, Bosch, Palomar, Prats, Casas, 2012). Su prevalencia está entre el 3 y el 7 % de los escolares en educación primaria. De ellos, casi un 80% lo conservarán durante la adolescencia y entre un 30-65% de los pacientes lo mantendrán en la edad adulta (Biederman, Faraone, Taylor, Sienna, Williamson, Fine, 1998).

Los síntomas nucleares del TDAH son:
  • Hiperactividad: se manifiesta como un exceso de movimiento en situaciones que requieren de autocontrol. Esta inquietud motora hace que quienes la padecen tengan tendencia a hablar en exceso, hacer ruido o interrumpir, teniendo además problemas para relajarse o para acabar sus tareas debido a la falta de constancia.
  • Déficit de atención: hace referencia a las dificultades para mantener la atención durante un periodo de tiempo en las tareas académicas, familiares, o sociales. También se determina por no prestar atención en los detalles o por los problemas para seguir órdenes y normas debido a que se distraen con facilidad ante estímulos irrelevantes. Además, no son capaces de terminar las tareas que requieran un nivel de atención sostenido y pierden u olvidan objetos.
  • Impulsividad: no ser capaz de pensar las cosas antes de actuar. Se caracteriza por la impaciencia, la incapacidad para esperar su turno o el dar respuestas prepotentes y precipitadas.
Las distintas presentaciones clínicas del TDAH dependerán del grado en que se manifiestan cada uno de los síntomas. El procedimiento para mejorar los síntomas de este trastorno debe consistir en un tratamiento multimodal que combine fármacos con terapias psicológicas y psicoeducativas. Debe ser individualizado, es decir, atendiendo a las características concretas de cada caso ya que no existe una cura universal que se pueda aplicar de manera general. No obstante, existen pautas generales que podemos seguir los docentes para reducir el impacto del TDAH en el aula. 



Un docente que trabaje con alumnado con TDAH debe sentir la necesidad de profundizar en el conocimiento del trastorno. Entender el problema le ayudará a ser consciente de que su papel de educador influye directamente, no sólo en el aprendizaje del alumno, sino también en su estado emocional. Aunque la conducta disruptiva suele ser una de las características de este alumnado, podemos recurrir a estrategias basadas en el refuerzo positivo, la economía de fichas, etc., que fortalezcan un buen clima de trabajo.¡No nos rindamos nunca!

Referencias

American Psychiatric Association.  Diagnostic and statistical manual of mental disorders. 4 ed. revised. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2000.

Artigas-Pallarés, J. (2003). Comorbilidad en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Rev Neurol36, S68-78.

Biederman J, Faraone S, Taylor A, Sienna M, Williamson S, Fine C. (1998). Diagnostic continuity between child and adolescent ADHD: findings from a longitudinal clinical sample. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, 37(3), 305-313.

Ramos-Quiroga J.A, Chalita P.J., Vidal R., Bosch R., Palomar G., Prats L., Casas M. (2012). Diagnóstico y tratamiento del trastorno por déficit de atención/hiperactividad en adultos. Revista de Neurología, 54 (1), 105-115.



jueves, 24 de enero de 2019

TAREAS 1 Y 2 DE LA SEGUNDA UNIDAD DEL SPOOC "ENSEÑANZA Y EVALUACIÓN DE LA COMPETENCIA MATEMÁTICA Y DE LA COMPETENCIA BÁSICA EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA"


S+T+E+M en el aula
La Unidad 2 del SPOOC “Enseñanza y evaluación de la competencia matemática y de la competencia básica en ciencia y tecnología” del INTEF se denomina “S+T+E+M en el aula”. A lo largo de esta Unidad se analiza la competencia STEM en el programa curricular de la educación en España. La conclusión es que, pese a que la competencia matemática y competencia básica en ciencia y tecnología es una de las competencias clave que todo estudiante debe alcanzar tras su etapa académica para conseguir un pleno desarrollo personal, social y profesional, en realidad el término STEM no aparece explícito. Por otro lado, muchas de las prácticas educativas que intentan integrar las cuatro áreas de las que se compone la competencia STEM (Ciencias, Matemáticas, Ingeniería y Tecnología) no logran trabajarlas en la misma profundidad. Esto parece lógico si tenemos en cuenta que tanto la Ingeniería como la Tecnología requieren de la utilización de conocimientos científicos y matemáticos para propósitos eminentemente prácticos, para lo que es fundamental una buena base teórica de las mismas. Sin embargo, en mi opinión las buenas prácticas en el aula para una educación STEM, además de fundamentarse en actividades holísticas, deben potenciar la contextualización de lo aprendido. ¿Cuántas veces hemos escuchado a alguno de nuestros alumnos preguntarnos para qué o por qué razón deben estudiar algo? Tal vez sea hora dejar que ese estudiante y tantos otros con su misma inquietud se respondan a sí mismos a través de la resolución de problemas ambientados en lo cotidiano que les brinden la oportunidad de descubrir el gran abanico de posibilidades que existe.
La Tarea 1 de la Unidad nos pide que examinemos las fortalezas y debilidades de la propuesta de “Coalición para la Educación STEM” de Estados Unidos si la tuviésemos que poner en marcha en España. Esta iniciativa plantea una serie de principios políticos en relación con la educación que mejorarían la integración de la competencia STEM en el alumnado de primaria y secundaria. Aunque en España existen profesionales docentes que están tratando de cambiar el sistema y mejorarlo con creatividad, esfuerzo, emprendimiento e innovación, la aplicación en nuestro país de los principios de la “Coalición para la Educación STEM” presenta ciertas dificultades, principalmente porque no acabamos de comprender la estrecha vinculación que existe entre la economía, los puestos de trabajo y las competencias STEM.


La Tarea número 2 del curso conlleva localizar algún recurso que promueva el logro de las competencias STEM. En mi búsqueda me he percatado de que la mayoría de las webs en las que se pueden encontrar este tipo de recursos están en inglés. Una de las más destacadas es la de Master´s in data science, que nos ofrece una guía con 239 enlaces a sitios y aplicaciones para estudiantes de educación infantil, primaria y secundaria en los que poder comprobar y analizar algunas iniciativas STEM, públicas y privadas, en Estados Unidos.
También quiero hacer mención a la página creada por Iván Fernando González llamada Salsa de ciencia y que recopila noticias, experiencias e ideas útiles tanto para el profesorado como para estudiantes y familias. 

La siguiente publicación me llevará a analizar las habilidades y/o conocimientos que caracterizan al alumn@ STEM: solucionar problemas, innovar, inventar, autosuficiencia, pensamiento lógico y cultura tecnológica. ¿Quién no querría para sí mismo todas esas capacidades?

Referencias
http://www.stemedcoalition.org/wp-content/uploads/2010/05/One-pager-on-STEM-Ed-Coalition.pdf






martes, 8 de enero de 2019

INTRODUCCIÓN AL CURSO "DIFICULTADES DE APRENDIZAJE" DE SCOLARTIC

La diversidad es uno de los grandes retos a los que se enfrenta el docente, pero es también una oportunidad si ésta es entendida como un factor positivo para el desarrollo de todo el alumnado. El sistema educativo inclusivo debe adaptarse a las características de cada estudiante con el fin de obtener su máximo potencial a través de un enfoque global que garantice la implicación de toda la comunidad escolar. Esto significa superar el modelo de normalización (integración) y transformar el aula en un espacio de cooperación y solidaridad en el que las diferencias de cada individuo contribuyen al enriquecimiento académico y personal de los demás. Como dice el Preámbulo de la LOMCE, “equidad y calidad son dos caras de una misma moneda”, por lo que la atención a la diversidad debe ser una prioridad para el profesorado. Es por este motivo por el que he decido participar en el curso denominado “Dificultades de Aprendizaje” que ofrece ScolarTIC, diseñado para dar a conocer los trastornos del aprendizaje y del neurodesarrollo más frecuentes. Sin embargo, antes de pasar a la realización de las actividades que se proponen, me parece conveniente hacer una pequeña introducción sobre los diferentes tipos de respuestas que nos propone nuestro marco legislativo para atender las diferencias individuales que poseen los alumnos y alumnas en el contexto de enseñanza-aprendizaje.

Las medidas de atención a la diversidad son el conjunto de actuaciones educativas dirigidas a dar respuesta a las diferentes capacidades, ritmos y estilos de aprendizaje, motivaciones e intereses, situaciones sociales, culturales, lingüísticas y de salud del alumnado. Podemos distinguir entre medidas ordinarias (inciden especialmente en la organización del centro, en la metodología didáctica y de evaluación, no modificando el resto de elementos del currículo) y medidas especializadas y extraordinarias (pueden suponer una modificación significativa de los elementos del currículo y/o su temporalización) para alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE), es decir, aquel alumnado que requiera una atención educativa diferente a la ordinaria por presentar alguna de las siguientes peculiaridades:
  • Necesidades Educativas Especiales (NEE): discapacidad (visual, auditiva, motora o intelectual), Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) o Trastorno Grave de Conducta (TGC).
  • Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA): dificultades específicas de aprendizaje de lectura (dislexia), dificultades específicas de aprendizaje de la escritura (disgrafía), dificultades específicas de aprendizaje del cálculo aritmético (discalculia) o dificultades específicas de aprendizaje del lenguaje oral. 
  • Trastornos por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH): conducta que manifiesta un patrón persistente de desatención o hiperactividad-impulsividad atendiendo a los criterios de identificación expuestos en el «Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales» de la Asociación Americana de Psiquiatría en su versión más actualizada.
  • Especiales Condiciones Personales o de Historia Escolar (ECOPHE): situación familiar, social, económica o cultural desfavorecida, problemas de salud que afecten al proceso de aprendizaje o al ritmo de escolarización, diferentes trastornos mentales que no puedan considerarse NEE (como, por ejemplo, la capacidad intelectual límite, la depresión, los trastornos de la conducta alimentaria, etc.) o retraso escolar continuado.
  • Incorporación Tardía al Sistema Educativo (INTARSE): desconocimiento de la lengua española o desfase curricular de importancia por escolarizaciones irregulares, nulas o en otro país con diferente idioma. 
  • Altas Capacidades Intelectuales (ALCAIN): sobredotación intelectual, superdotación intelectual, talento simple, talento académico, talento artístico o talento mixto.
El Plan de atención a la diversidad es el documento de Centro en el que se recogen todas las medidas que se pondrán en marcha para proporcionar una actuación educativa ajustada a las necesidades del alumnado. La mayoría de las comunidades autónomas tiene su propia normativa en cuanto a las medidas que deben aparecer en el Plan de atención a la diversidad, pero en el siguiente vídeo os hago un pequeño resumen de las más habituales en Educación Secundaria:



El vídeo está hecho con el software de animación Animaker. Aunque con mi ordenador ha dado algunos problemas de lentitud y bloqueos en ciertos momentos, estoy convencida de que Animaker puede ser de gran utilidad para crear vídeos si se dispone de un dispositivo con una buena tarjeta gráfica, un disco duro adecuado y, principalmente, un procesador core i7. 

En futuras entradas me centraré en la tipología del alumnado estudiado en el curso de ScolarTIC, es decir, aquel que presenta Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), Trastorno específico del lenguaje (lo que en la normativa se denomina "dificultades específicas de aprendizaje del lenguaje oral") y Trastorno del Aprendizaje No Verbal (todavía no incluido en la categoría de necesidad específica de apoyo educativo pero que genera alteraciones perceptivas y espaciales, dificultades en la coordinación motora y problemas de interacción social).

Queda inaugurado el 2019 con la intención de localizar y participar en más cursos que traten la diversidad para completar la información ofrecida por ScolarTIC y abordar el resto del ACNEAE. Modo búsqueda “on”.



sábado, 29 de diciembre de 2018

TAREA 2 DEL CURSO "CREACIÓN DE CONTENIDOS DIGITALES, MOBILE LEARNING Y GAMIFICACIÓN"

GESTIÓN DE LAS EMOCIONES CON GAMIFICACIÓN

En la segunda tarea del curso “Creación de contenidos digitales, mobile learning y gamificación” ofrecido por Adams Formación y subvencionado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el propósito es la elaboración de un modelo que siga la metodología del Game-Based Learning a través de las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) para favorecer el aprendizaje de la gestión emocional con un grupo de estudiantes de 2º de ESO.
Según Llorens Largo et al. (2016), la gamificación o ludificación puede definirse como el uso de estrategias y elementos propios de los juegos en situaciones ajenas a éstos para asimilar unos contenidos o modificar ciertas conductas a través de una vivencia divertida y motivadora. La aplicación de la gamificación en el contexto educativo es lo que se conoce como Game-Base Learning o Aprendizaje basado en el juego.  
Por otro lado, atendiendo a los trabajos de Goleman, Boyatzis y Mckee (2002) y de Bisquerra y Pérez (2007) podemos afirmar que las competencias emocionales se enmarcan en el grupo de competencias socio-personales, donde se engloban las habilidades relacionadas con la autogestión, la conciencia de uno mismo, la conciencia social y la gestión de las relaciones. Para desarrollar las competencias emocionales en el aula a través del juego es necesario examinar las necesidades reales de nuestro alumnado con respecto a ellas. Este análisis nos permite plantear los objetivos específicos que esperamos alcanzar una vez que se lleve a cabo el plan de gamificación y que, en este caso, para mi grupo-aula concreto son:
  • Identificar las propias emociones y las de los demás.
  • Entender los sentimientos de otras personas.
  • Administrar las emociones eficazmente.
  • Expresar las emociones de forma apropiada.
  • Aprender estrategias para afrontar estados emocionales adversos.
  • Auto-gestionar el propio bienestar a través de emociones positivas.
  • Mejorar las habilidades sociales básicas de comunicación: escucha activa, asertividad y respeto.
La siguiente fase en el plan de gamificación es fijar una actividad o reto con la que poder transformar el aprendizaje tradicional por un aprendizaje lúdico. Mi propuesta se basa en una dinámica de grupo denominada “el bazar de las emociones”  (ideada por Santiago Moll) que adaptaré tanto para la edad de mis estudiantes (13-14 años) como para ser llevada a cabo utilizando las nuevas tecnologías.
1.    En una primera sesión, se creará una lista con las emociones concretas que se trabajarán en el aula, tanto positivas como negativas: alivio, envidia, admiración, incomprensión, euforia, soledad, compasión, remordimiento, orgullo, miedo, gratitud, odio, entusiasmo, frustración, ternura, vergüenza, ira, felicidad, tristeza e ilusión. A continuación, se llevará a cabo un sorteo que permita otorgar a cada estudiante tres de las anteriores emociones.
2.    Con cada una de esas tres emociones, el alumnado deberá explicar al resto de la clase tres situaciones en las que las haya experimentado, preferiblemente en el Centro escolar. La explicación podrá ser un archivo escrito, un vídeo, una presentación, un audio, o cualquier tipo de recurso siempre que pueda ser compartido a través de la plataforma Edmodo.
3.   En la siguiente sesión se realizará una reflexión grupal en las que se pondrán en común impresiones sobre la actividad y en la que realizaré algunas preguntas dirigidas, del tipo:
Ø  ¿Es difícil hablar de las emociones?
Ø  ¿Hay alguna historia en particular que os haya llamado más la atención? ¿Por qué?
Ø  ¿Soléis hablar de vuestras emociones con alguien? ¿Con quién?
Ø  ¿Cómo afrontáis las situaciones en las que esas emociones no os dejan actuar racionalmente?
Ø  ¿Sabríais identificar las emociones comentadas en cualquier situación?
Ø  ¿Qué es la empatía? 
Para quienes no lo sepan, Edmodo es una plataforma educativa con apariencia de red social en la que profesores y estudiantes (y en ocasiones familias) se comunican en un entorno cerrado a modo de microblogging. Dispone de múltiples y valiosas funcionalidades: compartir recursos multimedia (archivos, enlaces, vídeos…), realizar encuestas, asignar tareas, gestionar el calendario de clase, guardar calificaciones, etc. Con Edmodo podemos implementar un sistema de recompensas, fundamental en un proyecto de gamificación.
La dinámica que propongo es una competición por puntos, que se otorgarán de acuerdo a criterios de creatividad, claridad de exposición y esfuerzo. Cada uno de los estudiantes le otorgará 1 punto al compañero que haya dada la mejor respuesta atendiendo a estos criterios. Quien consiga mayor número de puntos recibirá una recompensa, que en esta ocasión consistirá en la participación en programa de formación de mediadores en edad escolar que organiza el propio Centro. En caso de empate, se procederá a una segunda ronda de votaciones entre los finalistas.
A modo de reconocimiento de méritos y para fomentar la motivación, otorgaré insignias (distintivo digital que permanecerá en el perfil de los estudiantes durante el curso) por la consecución de los siguientes logros:
  • Insignia de la imaginación: por la respuesta más creativa. 

  • Insignia de la elocuencia: para la respuesta más clara.
  • Insignia de la perseverancia: para la respuesta más elaborada.
  • Insignia de la participación: para quien más intervenga en la reflexión grupal.
  • Insignia de la colaboración: para quien más ayude a sus compañeros en la realización de sus respuestas.
Finalmente, realizaré una encuesta en la propia plataforma de Edmodo sobre la utilidad de la actividad y pediré sugerencias para su mejora.
REFERENCIAS
Bisquerra Alzina, R., y Escoda, N. P. (2007). Las competencias emocionales.

Goleman, D., Boyatzis, R. y McKee, A. (2002). El líder resonante crea más. Barcelona: Plaza y Janés.

Llorens Largo, F., Gallego-Durán, F. J., Villagrá-Arnedo, C. J., Compañ, P., Satorre Cuerda, R., y Molina-Carmona, R. (2016). Gamificación del Proceso de Aprendizaje: Lecciones Aprendidas.